Cartas de los lectores
- Elevemos el tono de la discusión
- Jorge Barajas Palomo: El debate sobre la despenalización del aborto es un camino de acercamiento entre los miembros de la sociedad mexicana, laica y plural, que muy lejos de beneficiarse de tan saludable diversidad hoy sigue confrontada y escindida por las heridas abiertas que profundizó el conflicto electoral de 2006.
- Historias del aborto
- Álvaro Elías: Si una mujer no quiere tener hijos con un hombre, lo correcto es que ese hombre se busque a una mujer que sí quiera. Es un disparate pensar que tiene algún derecho a imponerle un embarazo a su pareja, como quiere hacernos creer el doctor Soberanes. A menos, claro, que se considere que el hombre sí tiene esas prerrogativas.
- ¿El cuerpo de la mujer, propiedad pública?
- Orlando Oviedo Aguilar: Cuántas veces hemos oído la historia de aquella mujer que “dio el mal paso” que “se comió la torta antes del recreo” o que “ya salió con su domingo 7”, cuántas veces la hemos señalado con el dedo acusador sin derecho a réplica no viendo que también hubo un hombre-varón que también “dio el mal paso, que se comió la torta antes del recreo y salió con su domingo 7”.
- Sobre la interrupción del embarazo
- Verónica Rodríguez Cecilio: Nuevamente se debate en nuestra sociedad el tema de la interrupción de embarazos no deseados, este es uno de los muchos problemas sociales que en nuestro país, en pleno siglo XXI, continúan sin solución.
- Aborto y sociedad en decadencia
- Josué Torres: En la provincia de Québec Canadá en la que actualmente vivo el aborto es legal, y es considerado un derecho de las mujeres para optar libremente sobre la interrupción de su embarazo.
- Una mirada filosófica
- María Magdalena Trujano Ruiz: ¿Qué significa el aborto hoy en día? ¿Despenalizarlo significa imponerlo como práctica normal en la sociedad? ¿Los católicos tendrán que dejar sus creencias para aceptar el aborto como una obligación? Sobre estas incógnitas quisiera proponer una mirada filosófica.
- Carta del corazón de una mujer
- Isabel García Rodríguez: No es lo mismo estar a favor del aborto que estar a favor de la ley de despenalización del aborto. Para empezar es un derecho que nunca se debió quitar a la mujer o parejas que decidieran hacerlo ya que como la fecundación, ocurre en la intimidad. No, no es una ley aprobada, no es una lucha ganada, es un derecho que nunca debimos permitir ser desterrado de nuestras vidas. Es el poder elegir, es el poder decidir, es por fin empezar a empoderarnos de nuestros cuerpos, que nadie ni en el cielo ni en la tierra vivirá en él mas que nosotras, que nadie puede decidir lo que vive o nace o crece o muere en nuestras entrañas, es lo único verdaderamente nuestro, ni casas, ni cosas, ni dinero, nada es tan nuestro como nuestro cuerpo, ahora que empezamos a abrir los ojos, no permitamos nuevamente que alguien más sea nuestro dueño, eduquémonos, informémonos, eduquemos a nuestras hijas, a nuestros hijos y por que no también a nuestras madres, a nuestras hermanas a nuestros compañeros.
- Sin cultura no habrá libertad
- Mariana Mercado: Participar en un foro sobre el aborto es una responsabilidad muy grande, pero como mujer, es mi deber opinar. Creo firmemente que sin cultura no existe libertad, y ese es precisamente el problema. Hay muchos prejuicios que impiden a las mujeres tomar decisiones como el aborto. Esta decisión ni siquiera debería de tener que ver con que exista un problema fisiológico, una situación de riesgo o una violación. Simplemente creo en la libertad de decir: “No deseo tener un hijo en este momento de mi vida”. Ese es el punto y el problema más grave es que parece que tenemos que justificarnos con algo que nos haga parecer buenas y justas mujeres. De lo contrario, tendríamos que cargar con varios kilos más, de los que por cierto ya cargamos, en esta sociedad machista.
- Hay aún una carencia
- Paula Rangel Torres: Sin duda, al ser proclamada la posibilidad de aborto legal, se ganó algo. Una primer ganancia es la tranquilidad de saber que no estamos obligadas a ser madres, que podemos decir: “sí, acepto esta responsabilidad”, o podemos decir: “no, aún no estoy lista” o “no, ya no más”. Esta posibilidad es una ganancia. Una segunda ganancia es el diálogo que abrió desde sus inicios la propuesta, ya que el tema del aborto siempre ha sido controversial, detonador de múltiples y, a veces, polarizadas voces. Desde aquellas que reclaman la libertad absoluta de abortar sin ningún límite en el tiempo de gestación hasta aquellas que prohíben terminantemente acabar con el embarazo. En medio se encuentran las posturas más lúcidas que discuten sobre las posibilidades y condiciones de aborto, sin el uso de descalificaciones o argumentos que buscan extender moralidades universales.
- Libertad para decidir
- Jorge Mario Ramírez: Respecto a la despenalización del aborto me expreso como un ciudadano común, sin conocimientos de medicina, ética, leyes o alguna otra área que pudiera considerarse relevante. Únicamente aspiro a no quedarme callado. En primer lugar no he decido si estoy a favor o en contra del aborto, pienso que eso no es importante cuando se trata de despenalizarlo. La razón es que una cosa es tener una legislación que permita una conducta determinada y otra muy distinta es llevarla a la práctica. Afortunadamente vivo en un país cuyas leyes me permiten hacer muchas cosas y -con la excepción de pagar contribuciones y el servicio militar- me obliga a casi nada. Yo decido si practico alguna religión o no, donde vivir, a qué dedicarme, qué decir y qué pensar. Soy responsable de mis actos y sus consecuencias.
- 10 puntos para dialogar sobre el aborto
- Alejandro Arbide: Sólo deseo exponer diez puntos de vista personales sobre el aborto. No son por tanto verdades inequívocas, son solamente expresiones particulares a consideración de este difícil debate.
- El aborto y la ética
- José Castillo Farreras: Se llama aborto la expulsión (espontánea o provocada) del feto antes de que sea viable. La expulsión normal del feto al término de un embarazo es el parto. Si el feto se expulsa antes de tiempo (aproximadamente nueve meses), pero es viable, se denomina parto prematuro. Cuando el feto es expulsado antes de tiempo y no es viable, por su escaso desarrollo, se habla de aborto.
- El alma de la discusión
- Tania Gómez: El tema de la legislación del aborto debería tratarse únicamente considerando los hechos científicamente comprobables. De esta forma se llega a la conclusión de que un ser humano no es tal sino hasta después de las 12 semanas de gestación, debido a que antes sus células no se han diferenciado ni organizado de la forma que caracteriza a un ser humano.
- El aborto: la puerta a la libertad de decidir
- Rosa María Morales: La despenalización del aborto nos abre las puertas a la libertad de decidir, nos permite recuperarnos de ese trago amargo que causa saberse embarazada, cuando ya se ha tomado la decisión de no tener un hijo y no hay las condiciones de que esa decisión se cumpla.
- He abortado
- Patricia Karina Vergara Sánchez: Y no morí, ni me siento culpable, ni quedé con una eterna depresión, ni estéril, ni dejé de disfrutar mi posterior maternidad elegida, ni me retuerzo en el infierno; ni padecí ninguno de los horrores que vaticinan los conservadores para las que decidimos sobre nuestros cuerpos
- Busquemos la solución al tema del aborto
- Antonio Fernández: En el tema del aborto se discuten diversas ideas; algunas útiles, otras redundantes. Pero discutimos el aborto porque reconocemos que existe, que tenemos un problema entre manos y que debemos tomar una decisión al respecto. Para encontrar la solución al problema hay separarnos de argumentos dudosos y/o apasionados que a final de cuentas no convencen y enfocarnos en la información que de verdad nos puede ser útil y ayudarnos a tomar una decisión.