Arrecifes de coral: El canario en la mina
A principios de diciembre del año pasado se llevó a cabo en Bali, Indonesia, una reunión de líderes mundiales para discutir si los intereses económicos pesan más que el futuro del planeta. La ecuación es compleja pues la economía, la geopolítica y la lucha de poder entre países desarrollados y “en vías de desarrollo” hacen que las decisiones sean tímidas, en el mejor de los casos.
Por: Adán Guillermo Jordán Garza*
A principios de diciembre del año pasado se llevó a cabo en Bali, Indonesia, una reunión de líderes mundiales para discutir si los intereses económicos pesan más que el futuro del planeta. La ecuación es compleja pues la economía, la geopolítica y la lucha de poder entre países desarrollados y “en vías de desarrollo” hacen que las decisiones sean tímidas, en el mejor de los casos. Al mismo tiempo que la reunión en Bali, en la semana del 10 al 14 de diciembre del 2007, en Brisbane, Australia, nos reunimos jóvenes científicos de distintas partes del mundo: Filipinas, China, Palau, Australia, África, Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Colombia, Venezuela y México. Fuimos trasladados de nuestros lugares de origen o de estudio para reunirnos con algunos de los líderes mundiales en ciencia, manejo y política ecológica de arrecifes de coral. La finalidad de esta reunión fue animarnos a continuar produciendo ciencia de alto nivel, pero también a ser capaces de difundir el conocimiento e influir en las sociedades para hacer conciencia sobre la importancia de los arrecifes y aportar soluciones a las amenazas que están causando su declive.
En un mundo dónde la mayor parte de los habitantes sufre de alguna carencia, la gente se pregunta si vale la pena preocuparse por los sistemas naturales. Si, ¡se están muriendo los corales! pero ¿y eso a mi en que me afecta? Pensar de esa forma es un terrible error, déjenme tratar de explicar por qué. Los arrecifes de coral son ecosistemas altamente productivos y entre los más diversos de la tierra y son aprovechados de muy distintas maneras tanto por las comunidades locales como por grupos visitantes. Alimento, recreo, deporte, medicina, inspiración, investigación y protección de la costa contra tormentas y huracanes son sólo algunos de los beneficios más conocidos de los arrecifes de coral para el hombre. Más de 100 países poseen arrecifes de coral en sus costas y en esos países decenas de millones de personas dependen de ellos como parte de su vida diaria o para alimentarse. Se ha estimado que 1 km2 de arrecife, en buen estado, sería capaz de mantener a más de 300 personas en ausencia de otra fuente de proteínas. México posee arrecifes y comunidades arrecifales en el Golfo de México, en la costa caribeña de la Península de Yucatán y en las costas del Pacífico. La importancia de estos ecosistemas queda ejemplificada en la industria del turismo que es una importantísima fuente de ingresos para México y que crece día con día. Pero sostener este tipo de actividades implica conservar las maravillas naturales que miles de visitantes y de conciudadanos pagamos por disfrutar.
Además de motivos económicos hay una razón de mayor peso, al menos desde mi punto de vista, permítanme explicarla como una metáfora. Cuando los primeros mineros de carbón se adentraban bajo tierra, no existía ninguna tecnología capaz de advertirles de la presencia de gases como el metano o el monóxido de carbono y esto traía consecuencias fatales. Los canarios son pájaros altamente sensibles y reaccionan con histéricos aleteos y finalmente con la muerte al entrar en contacto con concentraciones mínimas de esos gases. De forma que se acostumbraba bajar a un canario en una jaula al frente de los mineros y si el animalito reaccionaba los trabajadores sabían que no era seguro continuar. Los canarios se convirtieron en un sistema de alarma que salvaba muchas vidas humanas.
Los corales son animales que, a pesar de su antigüedad en términos geológicos, son muy frágiles y sensibles a los cambios ambientales que se están suscitando a raíz de las actividades humanas a niveles global, regional y local. Por ejemplo mayores temperaturas del agua se han asociado al fenómeno conocido como blanqueamiento del coral, que es la pérdida del alga endosimbionte de los corales y que puede conducir a su muerte. El exceso de CO2 en la atmósfera, la contaminación del agua, la destrucción de los ecosistemas costeros, la sobrepesca, etc., tienen nefastas consecuencias. En el laboratorio de Sistemas Arrecifales Coralinos del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología en Puerto Morelos, Q. Roo, se estudian los efectos de las enfermedades en corales, bajo la dirección del doctor Eric Jordán Dahlgren. Las enfermedades son otro factor que está matando a los corales.
Es decir que los corales ya están con histéricos aleteos, dando un mensaje análogo al que daba antes el canario en las minas. Al final de nuestra reunión en Australia se dio una conferencia de prensa en la que habló el doctor Roberto Iglesias Prieto también del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de Puerto Morelos.
El mensaje que dio fue claro: Es urgente que cambiemos el rumbo de nuestras acciones y tenemos los medios para hacerlo, aún hay esperanzas.
*Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM. Unidad Puerto Morelos.