Posible erradicar la violencia contra mujeres
Es posible erradicar la violencia contra las mujeres, pero no se pretende sólo abatir los índices ni disminuir las tasas de agresión, sino extirparla de raíz, señaló la encargada del Archivo de la Violencia Feminicida, que resguarda el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades
Ángela Alfarache, en la imagen, señaló que se puede crear una sociedad en la que no exista este tipo de violencia, y aunque se le tache de utopía, es algo viable. Foto: UNAM.
UNAM. Es posible erradicar la violencia contra las mujeres, pero no se pretende sólo abatir los índices ni disminuir las tasas de agresión, sino extirparla de raíz, señaló la encargada del Archivo de la Violencia Feminicida, que resguarda el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM, Ángela Alfarache Lorenzo.
Al participar en el seminario permanente Perspectiva de Género, Género y Violencia, organizado por el Centro de Estudios de la Mujer de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS), señaló que se puede crear una sociedad en la que no exista un trato brusco contra ellas, y aunque se tache de utopía, es algo viable.
Según cifras de la Investigación Diagnóstica sobre la Violencia Feminicida en la República Mexicana (con información concentrada del INEGI), en 2004 mil 205 niñas y mujeres fueron asesinadas en todo el país, es decir, cuatro diarias, una cada seis horas.
Con base a las cifras, detalló, se calcula que de 1999 a 2005 fenecieron más de seis mil, lo que demuestra que el ultraje no sólo atenta contra sus garantías individuales, sino incluso las priva de la vida.
Acompañada de Julia Chávez Carapia, jefa del Centro de la ENTS y responsable del seminario, Alfarache Lorenzo indicó que existen varias modalidades de agresión, entre ellas la de género, de tipo misógina, que además es un mecanismo de poder y dominación y producto de los contenidos patriarcales de la sociedad.
La violencia feminicida, apuntó, abarca las muertes por cáncer de mama, de ovarios, por diabetes mellitus y las enfermedades que con detección temprana y tratamiento adecuado no derivarían en el deceso; además, las defunciones materno-infantiles, los homicidios, suicidios y accidentes.
En el auditorio Manuel Sánchez Rosado de la ENTS, acotó que la Ley general de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia protege a las féminas, incluyendo a las niñas menores de 18 años; les otorga una existencia libre de tratos bruscos y armoniza instrumentos jurídicos internacionales con los nacionales. “Las 32 entidades federativas ya cuentan con su ley correspondiente”.
Uno de los grandes avances de la norma es que reconoce cinco tipos de violencia: psicológica, física, patrimonial, económica y sexual; y cinco modalidades, ámbitos o espacios en donde se desarrolla: familiar, laboral y docente, en comunidad, institucional, y feminicida.
En su momento, la directora de Fortaleza, Centro de Atención Integral a la Mujer IAP, Wendy Figueroa Morales, resaltó que esta condición demuestra la desigualdad y constituye una grave ofensa a la dignidad humana.
Figueroa Morales destacó que los varones se muestran indiferentes, no la observan ni la sienten, pero la mayoría de ellos justifican su proceder argumentando la protección de su pareja.
Según datos del Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud y el INEGI, una de cada cinco mujeres ha sido maltratada física o sexualmente; la violencia les provoca la muerte casi a la par que el cáncer. Cada 15 segundos, una fémina es agredida; en uno de cada tres hogares mexicanos ha habido maltrato emocional, intimidación, abuso físico y sexual, y sólo el 14 por ciento buscó ayuda para resolver la situación.