La lucha internacional por la Ley de Costa
Debo admitir que seguir luchando a mis casi 90 años para que en nuestro país se reconozcan los intereses marítimos de la nación en su verdadera magnitud económica y social, indica que esta batalla jurídica es una convicción científica que pareciera haberse convertido en una obsesión personal. Debo señalar que no me arrepiento de ella y que seguiré en la brega hasta donde Dios me permita. En consecuencia, el motivo de esta comunicación periodística es dar un ejemplo reciente de que no debo estar muy equivocado al respecto. En diciembre último estuve en Argentina, en la visita anual que hago a mis familiares y en actividades académicas con los colegas la prestigiosa Universidad de La Plata. Allí me enteraron que un municipio costero del litoral de la Provincia de Buenos Aires, el Partido de Miramar, deseaba hacerme un homenaje por mis contribuciones al desarrollo de la oceanografía.
Por: Luis Capurro Filograsso*
Debo admitir que seguir luchando a mis casi 90 años para que en nuestro país se reconozcan los intereses marítimos de la nación en su verdadera magnitud económica y social, indica que esta batalla jurídica es una convicción científica que pareciera haberse convertido en una obsesión personal. Debo señalar que no me arrepiento de ella y que seguiré en la brega hasta donde Dios me permita. En consecuencia, el motivo de esta comunicación periodística es dar un ejemplo reciente de que no debo estar muy equivocado al respecto.
En diciembre último estuve en Argentina, en la visita anual que hago a mis familiares y en actividades académicas con los colegas la prestigiosa Universidad de La Plata. Allí me enteraron que un municipio costero del litoral de la Provincia de Buenos Aires, el Partido de Miramar, deseaba hacerme un homenaje por mis contribuciones al desarrollo de la oceanografía. También me informaron que, junto con la diputada nacional Adela Segarra, me invitaban a dar una Conferencia Magistral sobre “Avances en el Marco Normativo Costero”, ya que estaban en el proceso de impulso de una Ley Nacional de Costa. Ello me sorprendió pues hace más de 40 años que no trabajo científicamente en temas oceanográficos del Atlántico Sur ni la Antártida y mucho menos de la costa sudamericana.
La sorpresa para mí fue mayor cuando me dijeron que habían seguido de cerca las actividades de la Unidad Mérida del CINVESTAV-IPN sobre el valor de la costa de la Península de Yucatán y del uso de su suelo para el desarrollo del turismo costero. Y que ello los había estimulado de modo especial para emprender una actividad similar en el desarrollo turístico de el litoral marítimo de la Provincia de Buenos Aires. Por este motivo me invitaban a dictar una conferencia magistral sobre el tema y cómo lo estábamos haciendo en Yucatán.
El resultado fue que el 9 de enero me encontraba ante una nutrida concurrencia de personas interesadas en los distintos aspectos del uso del suelo de la costa, teniendo a ambos lados del foro a una diputada nacional y a un diputado provincial muy involucrados en el tema. Lo más interesante de la conferencia fue el hecho de que la Diputada Segarra, que preside la Comisión de Amistad Argentina-México de la Honorable Cámara de Diputados de Argentina, me manifestó su intención de promover el tema en la Comisión Bicameral del Seguimiento de temas entre las Legislaturas de ambos países y que en ese marco introduciría el tema de la Ley de Costa. Como podrán imaginarse, esto ha sido como una inyección de sangre nueva para proseguir con nuestros esfuerzos en Yucatán.
Ha sido un gusto iniciar el contacto miembros del Poder Legislativo de Argentina y contar con el apoyo de un equipo de expertos que colaboran para que nuestros países tengan Leyes de Costa. Ahora mismo estamos en comunicación con el equipo de la Diputada Segarra sobre los principios rectores y los aspectos concretos de la Ley Nacional de Costa para este país. Tengo entendido que el avance del anteproyecto argentino, basado en varias orientaciones y recomendaciones que le hicimos a partir de nuestra propuesta de Ley de Costa del Estado de Yucatán , estará pronto en nuestras manos.
Por otro lado, una asesora del equipo en cuestión, Cristina Huwiller, me ha comunicado que están trabajando en un articulo de recopilación de leyes o anteproyectos de Leyes de Costa para la Revista Control de Erosión, en la que también van a publicar la entrevista que me hicieron con motivo de la Conferencia Magistral de Universidad de La Plata. Tienen interés en el Congreso de Calidad de Playas que estamos promoviendo en nuestra región peninsular para impulsar nuestra Ley de Costa ya que, luego del Congreso Binacional de Calidad de Playas realizado en Uruguay en 2007, en el que participé como conferencista, comparten la necesidad internacional de un Congreso Latinoamericano de Calidad de Playas.
Una Ley de Costa, en México, Argentina o cualquier país latinoamericano que pretenda costas impecables y playas de calidad en beneficio del turismo costero, es la más poderosa herramienta jurídica que podemos disponer para el futuro de nuestros países de cara a nuestros mares en los años venideros. Espero que la Comisión Bicameral mencionada sea el comienzo de un despertar sobre el potencial del mar en nuestro futuro a través del arma más poderosa que tenemos en los países democráticos.
Finalmente, debo admitir que, cuando veo el número de firmas que se requieren para aprobar actividades de desarrollo de nuestro litoral marítimo de parte de las agencias gubernamentales con responsabilidades marginales sobre el agua y la costa, me cuesta comprender como un país con tantos intereses marítimos como México ha relegado nuestro potencial marítimo a ese nivel.
* Profesor-investigador de CINVESTAV-IPN Unidad Mérida