Personal tools
Document Actions

Gobierno y matemáticas

Durante el verano de 2009, Ole Skovsmose, quien es un notable filósofo de la educación matemática, se retiró de su posición en la Universidad de Aalborg en Dinamarca para comenzar una nueva etapa de su vida académica como Profesor Emeritus. Sus ideas sin embargo siguen vigentes, y están sirviendo de inspiración para muchos investigadores educativos alrededor del mundo. Yo me incluyo entre ellos. Ole Skovsmose ha argumentado que la educación matemática puede otorgar poder a quienes la reciben y marginar a quienes no la reciben. Asegura además que la educación matemática puede contribuir a la formación de una ciudadanía crítica y apoyar ideales democráticos. Una educación matemática crítica, como la que propone Skovsmose, pone especial atención a los roles socio-políticos que la matemática (y su enseñanza) juega en la sociedad y discute también las consecuencias de su aplicación.

Por: Mario Sánchez Aguilar*

Durante el verano de 2009, Ole Skovsmose, quien es un notable filósofo de la educación matemática, se retiró de su posición en la Universidad de Aalborg en Dinamarca para comenzar una nueva etapa de su vida académica como Profesor Emeritus. Sus ideas sin embargo siguen vigentes, y están sirviendo de inspiración para muchos investigadores educativos alrededor del mundo. Yo me incluyo entre ellos. 

Ole Skovsmose ha argumentado que la educación matemática puede otorgar poder a quienes la reciben y marginar a quienes no la reciben. Asegura además que la educación matemática puede contribuir a la formación de una ciudadanía crítica y apoyar ideales democráticos. Una educación matemática crítica, como la que propone Skovsmose, pone especial atención a los roles socio-políticos que la matemática (y su enseñanza) juega en la sociedad y discute también las consecuencias de su aplicación. En este escrito quiero difundir e ilustrar estas ideas de Ole Skovsmose con un ejemplo. 

El ejemplo que utilizaré  ha sido tomado de la página web del Consejo Nacional de Población del gobierno federal mexicano (www.conapo.gob.mx). El ejemplo se refiere al índice de marginación que de manera periódica esta dependencia federal calcula. El índice de marginación en una medida que es usada para identificar las entidades federativas y municipios más marginadas y vulnerables de México. De acuerdo a la dependencia, este índice se usa cada vez más “tanto en los procesos de planeación, como en la asignación de los recursos presupuestarios de los gobiernos federal y estatales”. En otras palabras, la asignación de recursos que afectarán la calidad de vida de los ciudadanos mexicanos en mayor desventaja social y económica, dependerá de los resultados producidos por este modelo. Es un tema de profunda relevancia social que merece ser discutido…¿pero quién tiene la capacidad de participar en una discusión como esa? 

No hay que perder de vista que el índice de marginalización es un modelo. Un modelo que pretende capturar la realidad. En principio, muchos de los ciudadanos mexicanos podríamos participar en la discusión acerca del funcionamiento y la constitución de ese modelo. Por ejemplo, los índices de marginación para nivel municipal y estatal del año 2000 se basan en el cálculo de nueve indicadores socioeconómicos: (1) Porcentaje de población analfabeta; (2) Porcentaje de población sin primaria completa; (3) Porcentaje de ocupantes en viviendas particulares sin drenaje ni servicio sanitario exclusivo; (4) Porcentaje de ocupantes en viviendas particulares sin disponibilidad de energía eléctrica; (5) Porcentaje de ocupantes en viviendas particulares sin disponibilidad de agua entubada; (6) Porcentaje de viviendas particulares con algún nivel de hacinamiento; (7) Porcentaje de ocupantes de viviendas particulares con piso de tierra; (8) Porcentaje de población en localidades con menos de 5000 habitantes; y (9) Porcentaje de población ocupada con ingresos de hasta dos salarios mínimos.  

Un primer nivel de la discusión podría referirse a la pertinencia y relevancia de esos 9 indicadores: ¿logran esos nueve aspectos capturar la posible marginación de una población? ¿existen otros indicadores que deberían incluirse? Yo en lo personal pienso que el acceso a Internet puede ser un factor de marginación: un joven mexicano podría vivir en una vivienda con piso firme, con servicio sanitario, sin hacinamiento, con energía eléctrica…sin embargo, si ese joven no cuenta con una computadora con acceso a Internet, en mi opinión experimentará un tipo de marginación muy importante. Varios ciudadanos podrían aportar opiniones valiosas para el refinamiento de este modelo, sin embargo, las cosas cambian cuando la matemática entra en juego.  

Los nueve indicadores que he mencionado son estimados a través de modelos matemáticos. Por ejemplo el noveno indicador sobre la población ocupada se calcula mediante la expresión:  

 

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.  

Donde:

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen. : Es la población ocupada que no recibe ingresos por trabajo o que solo percibe hasta dos salarios mínimos

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.  : Representa el total de la población ocupada 

Es muy importante notar aquí  el efecto de la incorporación de la matemática en la discusión. Primero, el número de personas que pueden seguir participando en ella se reduce. Sólo aquellos ciudadanos con cierta educación matemática podrán seguir participando y percibir y criticar las consecuencias de la aplicación del modelo. La anterior expresión matemática por ejemplo, es deficiente al momento de detectar el origen de los ingresos. Así, se podría obtener un número indicando que cierta población genera los ingresos suficientes para no ser considerada como marginada, pero ocultando que ese bienestar económico se ha basado en la explotación de niñas y niños mexicanos (los detalles de este análisis se pueden encontrar en un artículo que publiqué en la revista educación matemática, disponible en http://j.mp/7q9uxl). 

Otra consecuencia es que el uso de la matemática descontextualiza y deshumaniza. Esto debe ser muy conveniente para los políticos, ya que pueden decidir cómo asignar un presupuesto para el desarrollo social de una región, sin mirar las caras hambrientas y desesperanzadas de sus habitantes. Sólo es necesario mirar el número que arroja el índice de marginalización y tomar una decisión “justa y bien fundamentada”. 

No dejaré de insistir en que los educadores matemáticos de México (sean profesores, investigadores o padres de familia) debemos reconsiderar nuestro rol social. Debemos repensar la manera en que presentamos y discutimos la matemática con nuestros estudiantes e hijos. No debemos seguir en la “zona de confort” usando los mismos ejemplos conocidos que cada vez parecen más desconectados de la realidad de nuestros jóvenes estudiantes. Prefiero apostar por una postura en que se muestre cómo la matemática puede operar para bien y para mal.

 

*Maestro en Ciencias con especialidad en matemática educativa por el Cinvestav. Candidato al doctorado en la Universidad de Roskilde, Dinamarca


Copyright © 1996-2010 DEMOS, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V.
Todos los Derechos Reservados.
Derechos de Autor 04-2005-011817321500-203.

Desarrollado por La Jornada

Hecho con Plone