Las insustituibles fibras de agave para las sogas finas de charro
La carga simbólica del trío tequila-mariachi-charrería como identidad mexicana es de tal magnitud y deslumbrante, que parece que todo se sabe sobre estos íconos culturales. Mas no es así, tan sólo la soga fina de charrería nos muestra una tradición, un recurso insustituible...
Por: Ana G. Valenzuela Zapata* e Irma López Muraira**
La carga simbólica del trío tequila-mariachi-charrería como identidad mexicana es de tal magnitud y deslumbrante, que parece que todo se sabe sobre estos íconos culturales. Mas no es así, tan sólo la soga fina de charrería identificada en nuestra investigación como Sistema Artesanal Localizado, en San Miguel Cuyutlán, poblado del municipio de Tlajomulco de Zúñiga en Jalisco, nos muestra una tradición, un recurso insustituible y un patrimonio natural y cultural.
Si Usted pensó que las sogas de charro estaban elaboradas de henequén (Agave fourcroydes) o sisal (Agave sisalana) se equivocó. A casi 60 kilómetros de Guadalajara alrededor de 40 familias complementan sus actividades económicas durante la época de estiaje, elaborando las sogas de Agave inaequidens (maguey bravo: fibra local) y de Agave hookeri (Coatepec Harinas, Edo. de México). Con Sol, un poco de agua, mucho trabajo, fibras y técnicas ancestrales depuradas han mejorado esta tradición, para gozar de una reputación.
Nuestras investigaciones sobre los agaves, la tradición soguera, los charros y las fibras comenzaron en el 2002, ante una demanda expresa de información biológica del recurso y la problemática de su abastecimiento. La alerta de la escasez de poblaciones silvestres de “maguey bravo” (Agave inaequidens) para obtener ixtle, se viene sabiendo desde hace una década cuando lo comenzaron a sustituir por el proveniente del centro de México (Agave hookeri) donde la actividad soguera ha disminuido. Aún si ser tan apreciada como la fibra local, algunas comunidades la han aceptado hasta en un 60 por ciento , ya que no se tiene otra opción. En Jalisco son agaves silvestres, mientras que en Coatepec H. son cultivados. Sin duda, encontramos dos sistemas diferentes que hasta ahora pueden continuar relacionándose a partir de un déficit en Jalisco.
Los fenómenos de migración, deforestación, cambio de uso de suelo, así como los incendios, influyen en las poblaciones rurales, pero sin duda en los agaves. Ahora, hemos identificado el recurso, su biología y ecología, el saber-hacer de los ixtleros y artesanos locales, así como las posibles causas del descenso de A. inaequidens en el Cerro Viejo: su hábitat. En el caso especifico de la charrería, las suertes de manganas, piales y ternas, se exige y califica gracias a la destreza y habilidades charras, pero también a la calidad que los artesanos imprimen para evitar que la sogas se rompan, se quiebren, se deformen y no cumplan sus atractivos estéticos para el floreo. La durabilidad, estética de color, resistencia a la tensión y a la fricción de las sogas finas no se puede lograr con las fibras sintéticas, ni las duras naturales genéricas (commodities) como de sisal (Agave sisalana) y el henequen (A. fourcroydes).
Desde un enfoque de etnobotánica y botánica económica pasando por técnicas de estudios de sistemas localizados de producción y botánica convencional y molecular; estamos armando un rompecabezas sobre estos agaves que pertenecen a una sección poco conocida y llamada Crenatae. Son un grupo de zonas montañosas, de bosque de pino y encino o bosque tropical caducifolio, con usos diversos para: aguamiel, pulque, mezcal y raicilla, fibras y hasta para remedios en el estado de Jalisco.
Los artesanos desafortunadamente no quieren participar mucho, tienen desconfianza de que los chinos les copien o que hacienda les obligue a pagar impuestos. Ante una tendencia que parece agudizarse para las fibras sintéticas, la mirada estará puesta nuevamente en las fibras naturales y los agaves son una fuente importante de ellas. Para esta tradición y para nuevos usos, las fibras de agaves tienen todavía mucho que decir.
* Profesora Investigadora de Departamento de Salud Pública del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias Universidad de Guadalajara. Investiga la botánica y usos de agaves desde sus estudios de agronomía en 1985. Es miembro del Sistema Nacional de Investigaciones del CONACYT y autora de numerosos artículos y libros sobre el agave tequilero y el tequila.
** Profesora Investigadora del Instituto Tecnológico de Tlajomulco, Jalisco, es experta en el estudio de malezas, tiene un libro en preparación sobre las Malezas en el cultivo de agave y forma parte de un grupo de investigación en los agaves raicilleros en la Sierra Madre Occidental en el Estado de Jalisco.
Comentario
Saludos y Comentario
Apenas descubrí cómo aprovechar más el peiódico, y está buenisimo el artículo, pensé que estaría más sencillo, pero no. Me gustó mucho su profesionalismo y su enfoque, espero que no afecte en la economía de esas 40 familias, qué estén bien.
Símbolo nacional en peligro
Es una lástima que este recurso natural escaso corra el peligro de desaparecer y con esto las fibras finas de uno de nuestros símbolos. la soga del charro mexicano.
Felicidades por du excelente trabajo.
El Maguey
Sogas o reatas
sogas
Saludos
Felicitación y saludo
Eventos sobre agaves
Agaves
eliznela@yahoo.com
Muy buen artículo
Espléndido artículo, muy ilustrativo y completo; y si, yo era de las que pensaba que que las sogas de los charros estaban elaboradas a base de henequén.
Un abrazo