Premio de diseño para alumnos de la UNAM
Alumnos de la Universidad Nacional Autónoma de México obtuvieron los primeros lugares del Primer Premio Nacional de Diseño Industrial Von Haucke/CODIGRAM y recibieron ocho de las 10 menciones honoríficas por sus diseños de mobiliario de oficina para el hogar.
UNAM. Alumnos de la Universidad Nacional Autónoma de México obtuvieron los primeros lugares del Primer Premio Nacional de Diseño Industrial Von Haucke/CODIGRAM y recibieron ocho de las 10 menciones honoríficas por sus diseños de mobiliario de oficina para el hogar.
El primer sitio de la justa correspondió a Citlali Díaz Gutiérrez y Mario González Varela, y el segundo a Bernardo Núñez Rojas y Luis del Río Francos, todos ellos de la carrera de Diseño Industrial de la Facultad de Arquitectura.
El objetivo del certamen fue diseñar un mueble que, sin requerir una habitación específica, permitiera habilitar un espacio para el trabajo eventual de oficina y en él participaron diseñadores industriales, arquitectos, ingenieros y empresarios en general.
Convocado por la empresa Von Haucke y el Colegio de Diseñadores Industriales y Gráficos de México (CODIGRAM), bajo el tema La oficina en casa, el concurso tiene el propósito de promover y difundir la actividad del diseño mexicano y, con ello, impulsar el desarrollo de nuevos productos a través de la innovación tecnológica y su comercialización.
De acuerdo con Carlos Daniel Soto, profesor del Centro de Investigación en Diseño Industrial (CIDI) de la UNAM, el tema surge porque en el futuro seguramente la gente laborará más a distancia gracias a los medios y tecnologías de la información. Se prevé que se trasladaría menos si tiene en su domicilio lo necesario para trabajar, incluido el mobiliario.
El también coordinador de los trabajos de los alumnos ganadores, informó que como prefinalistas se escogieron 50 propuestas. De ellas, se eligieron a los finalistas: los dos primeros lugares y 10 menciones honoríficas. Los diseños ganadores se comercializarán, lo cual es importante para los alumnos, porque se involucran en la actividad laboral y profesional.
Soto agregó que del CIDI participaron 22 trabajos, realizados por varios equipos de alumnos del séptimo semestre de la asignatura Taller de Diseño Industrial.
Sobre la elaboración de los proyectos, indicó que previamente plantearon un esquema de necesidades, se estudió la calidad de las gráficas y también los dibujos. Importante, dijo, fue la factibilidad tecnológica del mueble, es decir, que los proyectos presentados tuvieran un costo menor que en este caso fue de cuatro mil pesos.
El alumno Mario González comentó que la idea de la que partieron fue un mueble que se abre cuando se trabaja y se cierra al término; todo está a la mano. Consta de diferentes niveles en los que se colocan una computadora y sus implementos; además, tiene un servicio adicional para hojas y documentos importantes. El éxito de este diseño, comentó, es que una vez abierto es totalmente accesible. Además, se integra a la casa. Visualmente, es atractivo y tiene la facilidad de cambiarle el color.
Citlali Díaz sostuvo: “Es sencillo tanto para el usuario como para su producción; no requiere mucho más allá de tableros de aglomerado de resina y polvo de madera”. Núñez Rojas del equipo que obtuvo el segundo lugar dijo que el prototipo se efectúo con uniones sencillas y baratas. Consta de tres módulos: uno para computadora, teléfono, CPU y archivero; otro para la impresora y cajones para colocarse de manera indistinta, lo que permite personalizar el mueble.
Del Río Francos concluyó que mide de alto 1.6 metros, de ancho 1.5 y tiene varios espacios el más grande de 55 centímetros y el menor de 30. “Quisimos crear varios volúmenes, que unos salieran más y otros menos. Que fuera dinámico”.
En la gráfica que acompaña esta nota se encuentran Bernardo Núñez Rojas, Luis del Río Francos, Citlali Díaz Gutiérrez y Mario González Varela