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Riesgo de brotes epidémicos en animales domésticos

Los riesgos de que en cualquier momento se pudiera presentar en el país el brote de alguna enfermedad “exótica” entre animales domésticos son reales

Riesgo de brotes epidémicos en animales domésticos

Existen riesgos de padecimientos como encefalopatía espongiforme bovina, influenza A-H5N1 (aviar) o peste bovina. Foto: Francisco López

UNAM. Los riesgos de que en cualquier momento se pudiera presentar en el país el brote de alguna enfermedad “exótica” entre animales domésticos son reales, alertó José Juan Martínez Maya, jefe del Departamento de Medicina Preventiva de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM.

Ante ello, existen riesgos de padecimientos como encefalopatía espongiforme bovina, influenza A-H5N1 (aviar) o peste bovina, las dos últimas ya registradas en Estados Unidos, así como de afecciones en otras regiones del mundo que se pueden difundir fácilmente por el comercio internacional y la movilización de mercancías, animales y personas, expuso.

A su vez, José  Antonio Romero López, maestro en ciencias e integrante del mismo Departamento, señaló que a ello se suma el riesgo de las zoonosis, comunes entre animales y humanos. “Se han reconocido más de 200 entidades mórbidas que los animales pueden transmitirnos; de ellas, más de 50 enfermedades están presentes en México”. El principal objetivo es evitar que esos padecimientos entren a territorio nacional, sostuvo Martínez, y en caso de que llegara a suceder, detectarlos lo antes posible.

El ingreso de enfermedades exóticas ha tenido costos importantes para México, como sucedió con la fiebre aftosa, en la década de los 50; la encefalitis equina venezolana, en los 70; la enfermedad hemorrágica viral de los conejos, en los años 80, y la miasis producida por el gusano barrenador, que afecta tejidos y que, incluso, puede llegar a afectar a personas, sobre todo con capacidades diferentes. Todas ellas son, afortunadamente, exóticas el día de hoy, señaló.

La lucha contra las afecciones de los animales ha tenido logros importantes en el país; muestra de ello, es que la nación está libre de fiebre porcina clásica y de los males mencionados.

Pero “eso no nos exime de que muchas otras pudieran afectarnos, y en caso de presentarse y no detectarse a tiempo, podrían tener efectos severos en la economía o la salud pública. Eso dependerá de la reacción de los servicios veterinarios para descubrir y controlar a tiempo el problema y, lo más importante, prevenirlo”, acotó.

El experto aclaró  que es complicado cuantificar los daños provocados por ese tipo de padecimientos; “tan sólo por brucelosis (también llamada fiebre de Malta) o por tuberculosis, se habla de millones de pesos”. Los costos van desde la disminución de la producción y vida útil de los animales, su productividad, nivel de vida, los tratamientos y hospitalizaciones, las posibles secuelas, hasta la posibilidad de transmisión a los humanos.

La frecuencia de estas afecciones puede ser alta, sobre todo porque existen regiones donde se estiman prevalencias que podrían ser de hasta 20 ó 30 por ciento, sostuvo.

Martínez explicó  que una enfermedad infecciosa es producida por algún agente biológico (virus, bacteria, parásito e, incluso, una proteína denominada prion) y puede ser transmitida de un reservorio a otro animal susceptible.

Entre los padecimientos más comunes en los animales domésticos se encuentran las parasitosis; un alto porcentaje de ellos, como bovinos o perros, pueden estar afectados e incluso llegar a tener una importante carga.

En el caso de los animales domésticos, “los humanos determinamos el entorno y, por lo tanto, podemos favorecer la transmisión. Ejemplo de ello es la cisticercosis porcina, propiciada muchas veces por la forma de tenencia de los cerdos, a los que se permite comer materia fecal humana, o la tuberculosis, por confinamiento en espacios reducidos del ganado bovino, particularmente productor de leche”, indicó.

Al referirse a las enfermedades potencialmente peligrosas, los universitarios destacaron los casos de la influenza aviar, presentados en Asia y Europa.

Otro ejemplo es la encefalopatía espongiforme bovina, también llamada “mal de las vacas locas”, asociada a problemas degenerativos neuronales en humanos; para estas afecciones muchos países, incluido México, aplican medidas de vigilancia epidemiológica activa.

Romero López informó  que recientemente se han reportado más casos de leptospirosis, padecimiento infeccioso generado por la bacteria Leptospira sp, que requiere para su transmisión la presencia de un “reservorio”, en este caso un roedor, que puede tener al microorganismo sin que le genere daño.

No obstante, transmite la bacteria a los humanos y a otros animales mediante su orina, y afecta de manera sistémica al organismo, siendo el riñón uno de los órganos blanco. En los bovinos genera abortos, y en perros y otros mamíferos, problemas renales.


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